Inicio > Business|Entrepreneur
8 agosto, 2025
En un mundo donde la salud y la apariencia se entrelazan cada vez más, la medicina estética ha cobrado un protagonismo indiscutible. Sin embargo, conforme va creciendo también crecen las dudas, los mitos e incluso malentendidos. En esta edición, la Dra. Estefanía Cruz Ortega, médico familiar con formación en medicina estética, nos cuenta un poco más sobre esta moderna especialidad. Una vocación nacida del compromiso Desde muy joven, la Dra. supo que se quería dedicar a esto, dado que siempre se imaginó ayudando a las personas. No había otra cosa que le llegara a llamar más la atención, pero fue hasta 2017 cuando se graduó de la Universidad Autónoma de Zacatecas y comenzó a ejercer su profesión que se dio cuenta de la satisfacción que obtenía al poder ayudar a las personas en muchos ámbitos. Es decir, desde la salud física, emocional y ahora con lo estético. Pero, ¿en qué momento decidió incursionar en la medicina estética? Ella nos responde que a pesar de que la medicina familiar siempre fue una de sus opciones, en el fondo se visualizaba atendiendo diferentes afecciones y no solo a un tipo de paciente. Esto la llevó a especializarse en medicina estética. “La medicina estética surgió después de que terminé mi especialidad como médico familiar. (...) yo quería poner mi consultorio en algo que tuviera demanda y en el fondo siempre me gustó, muy muy en el fondo, algo en cuestión a cirugía plástica”. Fue entonces cuando decidió comenzar a investigar más sobre las novedades y tendencias que había alrededor de esta rama y comprendió que era un nuevo mundo que quería descubrir y dominar por completo. Fue así que en 2022 comenzó con su búsqueda de una universidad con un buen aval para complementar sus estudios pero ahora en un enfoque más privado. “Entonces y ahora que estoy en esta área la verdad me encanta porque es muy diferente al área de medicina general. Ayudas mucho al paciente en la cuestión de bienestar emocional. Entonces es muy padre poder ver también esa complementación de ambas especialidades”. Una trayectoria que evoluciona junto con la medicina Con ocho años de experiencia médica —tres de ellos dedicados a la medicina estética en su propio consultorio—, la Dra. Estefanía reconoce que le tocó una buena época para el mundo de la medicina. Ha sido testigo de avances científicos en los tratamientos de enfermedades y materiales médicos, lo que le permite garantizar resultados seguros a cada uno de sus pacientes, sin tener que poner en riesgo su salud. Gracias a estas innovaciones, los procedimientos ya no causan reacciones adversas o rechazo en el cuerpo como antes se solía ver. Esto se traduce en una mayor capacidad de atender cualquier efecto secundario que aparezca o incluso revertirlo con facilidad. A esto también se le suma una evolución profesional que celebra: mayor equidad laboral en cuestión de género. Para ella el poder tener como mentoras a varias doctoras ha sido un impulso de decir “quiero ser como ellas”. Más allá de la belleza: Bienestar real Ya adentrándonos un poco más sobre lo que es la medicina estética nos comenta que lo que más le llamó la atención al momento de comenzar a estudiarla y ejercerla es que es un área demasiado bonita. Esto a que se pueden realizar procedimientos mínimamente invasivos para mejorar la apariencia de los pacientes, sin recurrir al procedimiento quirúrgico. Algo que ha llamado la atención tanto de mujeres como de hombres. Asimismo, el impacto que ha generado en la sociedad es sorprendente. Esto a que no solo mejora la apariencia física de las personas, sino que también las hace sentirse mejor consigo mismas. Mejora el bienestar y la autoestima del paciente al mejorar y cuidar áreas que antes les causaban inseguridad. Y cuando esto se logra, provoca que ellos mismos quieran seguir viéndose bien, desarrollando hábitos de autocuidado lo que lleva como resultado a un bienestar aún mayor. Ante este efecto, la doctora considera que la medicina estética es un proceso de empoderamiento. Causando una reacción en cadena en las personas motivándolos a cada día ser mejores para ellos mismos. Obteniendo una combinación de mejora física y emocional. La verdad detrás de los mitos En su práctica, la doctora ha tenido que enfrentarse a varios mitos. Ante esto nos cuenta los tres más comunes y el porqué no debemos de creerlos. Una recomendación que hace la doctora es que para no abusar de los procedimientos y seguir ayudando a nuestra piel, es realizarse un proceso cada año, ya que así se frenará un poco el envejecimiento y no se hará un abuso de estos materiales. Cada piel, una historia distinta ¿Cómo se puede saber cuál es el mejor procedimiento para un paciente? Para esto la doctora realiza una consulta de valoración estética integral donde analiza el historial clínico, procedimientos previos, edad, estilo de vida, enfermedades, objetivo del paciente, entre otras cosas. Posteriormente realiza un análisis facial con fotografías en diferentes ángulos. Con toda esta información reunida ella podrá ofrecer diferentes procedimientos estéticos que se puedan adaptar de forma correcta a cada paciente. Todo esto ayuda también a que los pacientes comprendan que hay expectativas irreales o poco saludables para su persona. Es por esto que la doctora siempre procura ser muy clara con todo y darle las mejores opciones al paciente sobre cómo comenzar y hasta dónde es que se puede permitir el tratamiento. Para esto también es importante mencionar que no se debe de tomar como ejemplo a personas externas, ya que no siempre se quedará igual, porque como bien se sabe, no todos los cuerpos son iguales. “A veces las referencias que tenemos son malas y, pues, vienen con expectativas altas. Entonces, siempre hay que aterrizar al paciente. Trato de ser muy sincera, qué es lo mejor para él, qué es lo más actual, que le puede servir a él que a lo mejor a otra persona le funcionó, pero individualizar a cada paciente. Entonces, pues, trato de ser muy sincera, muy empática y sobre todo atendiendo la necesidad que viene demandando cada paciente”. Servicios de vanguardia y enfoque natural La doctora Estefanía ofrece una gran variedad de procedimientos para sus pacientes. ¿Lo mejor? Todos son mínimamente invasivos con resultados al instante, además de ser rápidos y seguros. Los más comunes: Este último se ha convertido en tendencia, ya que ayuda al rejuvenecimiento natural, ayudando a las personas a verse más jóvenes sin que se note que han pasado por un proceso de fillers. Cuidado de la piel: Otros: Esta última es una nueva tecnología que utilizan las personas que no quieren usar tantos rellenos o no quieren abusar de los materiales que se tienen que aplicar. Esto a su vez tiene un rejuvenecimiento natural. Ética y empatía: su sello personal Algo que ha caracterizado a la doctora a lo largo de todos estos años es que es alguien empática con el paciente sin dejar de lado su compromiso ético. Procura siempre estar al pendiente de cómo va evolucionando su tratamiento, de cómo es que se sienten y qué es lo que les hace falta. Siempre priorizando que su salud esté intacta, ya que es lo más importante de todo. Su pilar principal en la medicina siempre ha sido tener ética profesional. ¿A qué se refiere con esto? A no hacer cosas que pongan en riesgo la salud del paciente, puesto que uno como médico debe de estar consciente de que hay cosas que pueden llegar a ser riesgosas, he ahí la importancia de conocer los límites de cada persona. “Medicina es un mundo muy amplio en el que muchas veces se nos puede hacer fácil accionar en una nueva rama. Decir: “si puedo”, “si me animo”, “si me atrevo”. Pero en ese hueco puede haber un riesgo para el paciente. Entonces yo creo que tener ética, es saber hasta dónde son tus límites y respetar al paciente. Yo creo que es muy importante”. Ante esto, nos confiesa que hay procedimientos que ella no recomiendo ni aplicaría. Algunos ejemplos de estos son los hilos tensores en la nariz para hacer rinomodelación, ya que no es algo por lo que ella se incline. También, no permitirá el abuso de los fillers, dado que esto puede terminar en complicaciones para el cliente. De igual manera, de forma personal ella nos dice que no se adentraría en el mundo de lo quirúrgico, dado que es una rama completamente ajena a lo que ella maneja. Un complemento poderoso Uno de los mayores retos a los que se ha tenido que enfrentar la doctora es conseguir el equilibrio entre ambas especialidades, la medicina familiar y la estética. Esto debido a que ambas solicitan demasiado tiempo. Una solución que ella encontró a esto y que le ha funcionado es dividir su semana en ambas. De lunes a jueves ejerce la medicina familiar y de viernes a sábado la estética en su propio consultorio. Pero no todo es malo al tener que lidiar con estas disciplinas, también le han ayudado a complementar sus tratamientos, dado que ambos le han enseñado demasiado sobre el cuerpo, la salud y el bienestar de los pacientes en diferentes ámbitos. Un ejemplo de esto es el cómo manejar un procedimiento estético sobre el paciente sin la necesidad de poner en riesgo su integridad, ya que lo primero siempre es la salud. Asimismo, desde la consulta de valoración puede complementar y analizar mejor los resultados por su conocimiento en medicina general. “Es muy importante el poder identificar factores que pueden ser potencialmente de riesgo para el paciente y poner un alto y decir, tal vez este procedimiento o tal vez el paciente no es candidato a tal procedimiento. Entonces, conjuntar esas dos cuestiones y finalmente brindarle una buena valoración al paciente yo creo que es muy importante”. Visión a largo plazo Los planes a futuro de la doctora no están enfocados en crecimiento de infraestructura, sino en formación profesional, con el objetivo de lograr convertirse en un referente de la medicina estética en Aguascalientes. Para conseguirlo, seguirá capacitándose constantemente para seguir brindando los mejores servicios a cada paciente. Su forma de hacerlo es a través de congresos nacionales e internacionales, donde se informa de las tendencias que se usan y las actualizaciones en la medicina, ya que siempre están en movimiento. Así ella sabrá que ya no se usa o que puede causar una alarma en el momento del procedimiento. Un consejo para futuras generaciones “La preparación es lo que te hace tener seguridad. Tener una buena formación en la rama que tú desees de la medicina, es lo que más te dará seguridad en el consultorio aun cuando estés solo. Teniendo los conocimientos bien establecidos y siendo consciente, te va a dar más que nada seguridad con el paciente. La práctica se va a ir dando, pero teniendo las bases de una buena institución y un buen respaldo, te da esa seguridad de hacer cualquier procedimiento estético, incluyendo posibles riesgos o complicaciones. Por eso la clave está en prepararse bien”, concluye. Es así como la Dra. Estefanía Cruz Ortega representa una nueva generación de profesionales de la salud: éticos, empáticos y emprendedores. Su historia es un ejemplo de cómo es posible combinar ciencia, pasión y visión empresarial para transformar vidas, una consulta a la vez.


La información y herramientas compartidas por Blackstone Magazine constituyen el portafolio que el lider exitoso pone en uso para la buena dirección de sus empresas y equipos de trabajo