Por L.F.T. Anaisa González Orozco Los ejercicios hipopresivos se basan en posturas y movimientos combinados con la respiración; durante la exhalación se genera una apnea – suspensión de la respiración – y es ahí donde se obtienen los beneficios. Este tipo de ejercicio se puede realizar de dos formas: estática o dinámicamente. En los ejercicios estáticos, no hay desplazamiento y es más fácil controlar la técnica; son los más adecuados para empezar. Los ejercicios dinámicos se combinan con distintos movimientos, ya sea de brazos, de piernas, sentarse o realizar puentes, entre otros. Todos ellos amplían la conciencia corporal y el esquema corporal propio. Beneficios La musculatura de la faja abdominal y del suelo pélvico está diseñada
para ejercer de sostén de los órganos situados en la cavidad que envuelven.
En la
vida cotidiana, se producen constantes aumentos de la presión abdominal: al
toser, gritar, reír, cantar, cargar pesos, mantener relaciones sexuales,
practicar deporte, etc. Debido a éstos y otros factores, como la inactividad, los
embarazos o la menopausia, esta faja abdominal y la musculatura perineal pueden
verse afectadas y dejar de realizar correctamente sus funciones de sujeción. Con los ejercicios hipopresivos, se reduce esta presión, ya que se realizan sin aire en los pulmones, con lo que disminuye la presión torácica, abdominal y pélvica. Se trata de los abdominales más saludables porque tonifican la faja abdominal y a la vez protegen la espalda. Es importante realizar estos ejercicios de manera supervisada para evitar lesiones por malas posturas y asegurarnos de obtener sus beneficios por su correcta ejecución. “Se trata de los abdominales más saludables porque tonifican la faja abdominal y a la vez protegen la espalda.” 



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