Los ingresos por remesas hacia México sumaron 5 mil 472 millones de dólares en junio de 2026, un aumento anual de 4.2%, de acuerdo con el reporte más reciente del Banco de México (Banxico). Con este resultado, una de las principales fuentes de divisas del país encadenó su quinto mes consecutivo de crecimiento anual y confirmó una recuperación tras el retroceso que sufrió a lo largo de 2025. Menos operaciones, pero envíos más grandes El repunte se explica, sobre todo, por el mayor monto de cada envío más que por un aumento en el número de operaciones. Durante junio se realizaron alrededor de 13 millones de transferencias, apenas 0.4% más que un año antes, mientras que la remesa promedio subió 3.8%, hasta 422 dólares, el nivel mensual más alto en al menos una década. En el primer semestre, el flujo acumulado alcanzó 30 mil 759 millones de dólares, 3.1% más que en el mismo periodo de 2025. Un soporte clave para el consumo Las remesas representan un pilar del ingreso de millones de hogares y un motor del consumo interno, especialmente en las regiones con mayor migración. Su recuperación llega después de un 2025 en el que el indicador rompió una racha de once años de crecimiento, en un entorno marcado por el nuevo impuesto de 1% que Estados Unidos aplica a los envíos en efectivo; la gran mayoría de los recursos, sin embargo, ingresa por transferencia electrónica, que queda exenta. Señales mixtas hacia adelante Pese al buen dato anual, la comparación mensual muestra cierta cautela: ajustadas por estacionalidad, las remesas de junio cayeron 2.4% respecto a mayo. Su evolución en los próximos meses dependerá del empleo de los migrantes en Estados Unidos, del tipo de cambio y del costo de enviar dinero, factores que el sector financiero seguirá vigilando de cerca.


La información y herramientas compartidas por Blackstone Magazine constituyen el portafolio que el lider exitoso pone en uso para la buena dirección de sus empresas y equipos de trabajo