Grupo Bimbo, la empresa panificadora más grande del mundo, ha sentado un precedente histórico en su camino a la sustentabilidad y cero emisiones netas de carbono. Los informes financieros y de sostenibilidad de la empresa multinacional mexicana muestran que ya ha alcanzado más de medio millón de hectáreas de tierras cultivables manejadas con técnicas de agricultura regenerativa. Esto le permite cumplir rápidamente sus objetivos ambientales a nivel global en los próximos años. La idea de la agricultura regenerativa que utiliza la empresa del osito no es un programa piloto aislado, sino un ecosistema integral que involucra a miles de agricultores en países clave como México, Estados Unidos y países de América Latina. El modelo propuesto se centra en la recuperación de la salud de los suelos a través de la aplicación de técnicas como la labranza de conservación, la rotación de los cultivos, la diversificación, y la drástica disminución del empleo de fertilizantes químicos. La compañía tiene un objetivo claro: conseguir que los materias primas fundamentales para la fabricación de su pan, como el trigo o el maíz provengan de campos que colaboren de forma activa en la captura de carbono de la atmósfera en vez de degradar la tierra. Este avance está teniendo dos impactos principales. En el aspecto operativo y corporativo, el superar este umbral de superficie sembrada posiciona a Bimbo muy por encima del promedio de la industria de alimentos procesados (CPG), reforzando la confianza de grandes fondos de inversión enfocados en criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza). Por otro lado, en el ámbito comunitario y ambiental, las prácticas de conservación implementadas ayudan directamente a la resiliencia económica de los pequeños y medianos agricultores, disminuyendo el gasto en insumos agrícolas costosos y optimizando de manera crucial el uso del agua de riego, un recurso cada vez más escaso ante las recurrentes crisis hídricas globales. La aceleración de estos resultados es parte de la hoja de ruta integral de Grupo Bimbo, cuyo objetivo final es que el 100% de sus ingredientes clave sean obtenidos de tierras cultivadas con agricultura regenerativa para el año 2050. Los analistas de mercado señalan que con más de 500,000 hectáreas ya validadas bajo estas normas técnicas, la firma no solo garantiza la resiliencia de su cadena de suministro frente al cambio climático, sino que genera un efecto tractor en toda la agroindustria mexicana, obligando a sus proveedores y competidores a modernizarse bajo estándares ecológicos más rigurosos.Una revolución en la cadena de suministro del campo
Rumbo a la meta final para el año 2050


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