Todos conocemos a Alicia en el país de las maravillas, ya sea por sus películas o libros, pero sobre todo por ser una de las historias más extrañas. Basta con recordar a sus personajes como una oruga que fuma, flores que cantan, cartas que hacen de soldados, y un sombrerero que afirma estar completamente loco. Pero, ¿sabías que su locura fue causada por su profesión? Es evidente que este personaje tiene cambios de humor y a veces se suele tornar violento, pero, ¿por qué? En el siglo XIX los sombreros eran una parte importante del atuendo de la gente, por lo que su fabricación era necesaria. Pero siempre había algo que ocurría con todas aquellas personas que los fabricaban, ya que enfermaban con frecuencia o se les tachaba directamente de locos. Esta “locura” era debida a que, la industria de la fabricación de sombreros utilizaba un método llamado "carroting”, para el cual el Nitrato de Mercurio era elemental. El objetivo de esto era separar el pelaje de la piel de los animales y tratar el fieltro de los sombreros para conseguir una mejor calidad y aspecto. El problema es que el contacto con esta sustancia provoca hidrargirismo. Comportamiento antisocial, cambios de humor, agresividad y temblores, o sea: la enfermedad del Sombrerero Loco. Todo este tipo de comportamientos hacía que las personas creyeran que se habían vuelto completamente locos, cuando en realidad se encontraban intoxicados. Con el paso del tiempo la locura de los “sombrereros” estaba tan aceptada y contrastada entre la sociedad que, de hecho, en inglés existe la expresión “Mad as a hatter” (Loco como un sombrerero). En 1829 la revista Blackwood's Edinburg hizo referencia a este término por primera vez. Unos años después, en 1835, el escritor canadiense Thomas Haliburton hablaría sobre ello en su libro The Clockmaker. Después fue Lewis Carroll quien dotó de esta locura a uno de los personajes de Alice In Wonderland, libro que escribió en 1865 con ayuda gráfica del ilustrador John Tenniel. Pero la verdad es que los sombrereros no siempre estuvieron locos, pues antes de que su humor se trastornara por el uso de mercurio, utilizaban orina de camello para separar el pelaje de la piel de los animales, y así poder crear distintos diseños de este curioso accesorio. Así que cuando recuerdes a este emblemático personaje, recuerda que más que loco, se encontraba presentado una intoxicación al mercurio que a la larga causó un trastorno mental en él, transformando por completo su realidad.


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